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lunes, 25 de noviembre de 2013

1968 NOVILLADA DE SÁNCHEZ CAJO PARA DÁMASO, PINTURAS Y EL CALABRÉS (2)

La semana pasada publicaba las fotografías y la crónica de "El Calabrés" en la corrida que nos ocupa. (1968 NOVILLADA DE SÁNCHEZ CAJO PARA DÁMASO, PINTURAS Y EL CALABRÉS) Ahora llega el turno de los otros dos toreros que participaron en ella, Dámaso Gonzalez y Ricardo Pinturas. Además, como lo prometido es deuda, tal y como os dije en la anterior publicación, aquí os pongo lo ocurrido al periodista de La Voz de Albacete, Reverte, durante la misma.

Dámaso González
Ricardo Pinturas










LA VOZ DE ALBACETE
TOROS Y TOREROS

3 de Junio de 1968. La novillada de ayer en nuestra Plaza
Entre rayos y truenos fue sacado a hombros Dámaso González, que cortó una oreja.
Ricardo Pinturas y “El Calabrés” se apuntaron excelentes faenas bajo la lluvia.

Por Reverte.

Hasta don Gregorio Gorrochano, las referencias de corridas que publicaban los periódicos eran meticulosas reseñas en las que no se olvidaba el número ni el color de la divisa de los toros. Se contaban con escrúpulo los pares de banderillas y de varas, el número de muletazos de cada clase, los pinchazos, por supuesto, y el más insólito repertorio de aspectos pintorescos que registraba la Plaza. 

Pero un día Corrochano perdió las cuartillas, se vio obligado a memorizar, y entonces contó, literariamente, con bellas y expresivas hipérboles lo que recordaba del espectáculo, que era, naturalmente, lo mejor.   

Así surgió el nuevo estilo de la crónica taurina, que se conserva. Y uno no es que vaya a comparar -¡por Dios!-, pero ayer, perdió unos breves apuntes y, lo que es peor, un magnífico bolígrafo sueco que tenía en gran aprecio, porque era formidable y porque era un regalo. El valor sentimental, ya saben. Y no es que lo perdió, es que se lo robaron en sus propias barbas, en cuestión de segundos, del huequecito del asiento, mientras trataba de guarecerse de uno de los chaparrones que cayeron, durante la lidia de los seis becerros de Tomás Sánchez Cajo. Y al llegar aquí, por primera vez renuncia al tradicional estilo de no personalizar, que siempre ha sido una elegante costumbre de periodistas. El caso es muy particular, y el “yoismo” se impone. 

Y es que casi me perdía la faena del quinto, entre aguantar la avalancha de espectadores que se mojaban y vigilar al ladrón, mi ladrón al que tenía perfectamente “calado”, y no es alusión al agua. Mi ladrón se dio cuenta de que buscaba el bolígrafo con ansiedad, me miró de reojo dos o tres veces, se largó escaleras abajo aprovechando una clara, se sentó por un momento, para disimular, y sin dejar de espiar mis reacciones, y salió corriendo de la plaza, precisamente cuando Ricardo Pinturas realizaba la mejor faena de la tarde, que luego malograría con las espada. 

Llevaba mi bolígrafo sueco, no hay duda. Me dio pena y me avergoncé de que todavía haya gente de esta, de que hubiera sido tan cobarde de no devolvérmelo, cuando ya, que tenía la Guardia Civil a un paso, “respeté” su trabajo, sentí pudor de la violencia, en que le hubiera puesto si se me ocurre señalarlo como sospechoso casi seguro. Preferí renunciar a mi querido bolígrafo y también a los apuntes que recogían detalles del espectáculo; como apenas había un quinto de entrada, como que los dos primeros novillos de Sánchez Cajo habían sido mansos, sobre todo el segundo, que rebrincó al sentir las banderillas y otras cosas. El ladrón, mi ladrón, total no sabrá leer, ni escribir. Vaya un robo tonto y triste.

Otra novillada inolvidable; la primera fue por el rigor del frío, ésta por la tormenta. En cuanto la empresa anuncia un espectáculo, a llover se ha dicho. La proponemos a los agricultores para la presidencia de honor de su sociedad. 

Y ahora, si me lo permiten, pediré un bolígrafo prestado para firmar.
Reverte.


Ahora es el momento de ver las fotos de las faenas que faltan, junto a la correspondiente crónica.
 Ricardo Pinturas y "El Calabrés" junto a un aficionado.

 Dámaso González, El Calabrés y Ricardo Pinturas.

 El inicio del paseillo.

 Grupo de aficionados dispuestos a disfrutar una tarde de toros. El la parte izquierda distinguimos a Antonio González Berruga "Antoñés".


Ahora haciendo memoria, recuerdo que Dámaso González, con el mansote que abrió plaza y que saltó dos veces la valla, realizó una faena variada y lucida. Está muy puesto y sabe torear, y sobre todo los redondos y el de pecho, los ejecuta muy bien.

Lo había recibido con pases de espaldas, remedando a Pedrés. Se adornó con muletazos de pitón a rabo y mató de una entera, lo que le valió una oreja. Al cuarto le hizo una faena muy compuestita, con pases bien realizados, pero sin emoción, porque le faltaba enemigo.

Su facilidad le perjudicaba, pues si alguna vez fue enganchado, era porque se arrimaba mucho y a sabiendas. La estocada asomó por abajo, y hubo aplausos para Dámaso González, que al final salió a hombros, bajo la tormenta.

Dámaso González dando la vuelta al ruedo con su trofeo.

Ricardo Pinturas me causó buena impresión en el segundo, que huía cobardemente de los capotes y refrendó se mansedumbre el ser banderilleado. Porque el muchacho estuvo muy hábil, obligando a embestir al becerro; le tapaba la salida, incluso lo entableraba, acosándolo, y así el bicho acabó por ir y venir para que Pinturas lo pasara con la diestra y por alto con majeza. 
Terminó de un pinchazo hondo y dio la vuelta al ruedo. Llovió bastante durante la lidia del quinto, con el que Ricardo Pinturas justificó su remoquete, porque en verdad que lanceó por verónicas muy “pintureras”, con elegancia, echando abajo las manos. 
Hasta banderilleó sin gran lucimiento, la verdad, porque el público no se preocupaba de jalearle y si de guarecerse. Hubo sitio para todos, con los palcos libres. La faena de Ricardo Pinturas fue estupenda. Vimos unos naturales superiores, engarzados con el pecho, en varias tandas, y la banda se sumó a la fiesta, dedicándole un pasodoble. 
También redondos, y manoletinas. Muy bueno todo, con temple, con mando. Se malogró al final, porque tras un pinchazo y una estocada, Ricardo Pinturas, golpeó cinco veces con el verduguillo, sin tino, terminando el becerro por echarse para que lo apuntillaran. Aún así, ovación.




La publicación de hoy a quedado un poco larga, pero no quiero terminarla sin que sepas quien es el autor de los textos. REVERTE.

Demetrio Gutierrez Alarcón "Reverte". Imagen del Blog Feria Taurina
Reverte es el seudónimo de Demetrio Gutierrez Alarcón. Llegó a ser director de La Voz de Albacete en agosto de 1979, sustituyendo a Tico Medina. También ha sido el primero en dirigir el diario La Tribuna de Albacete. A todo esto se le añade haber sido jefe de redacción de Radio Juventud, director de la revista mensual Crónica de Albacete y la corresponsalía del Radio Albacete, del diario Ya y de la Agencia Logos.
Señor "Reverte", Gracias por estos momentos.

viernes, 22 de noviembre de 2013

1968 NOVILLADA DE SÁNCHEZ CAJO PARA DÁMASO, PINTURAS Y EL CALABRÉS

Quien pregunta una vez, es ignorante un momento.
Quien no lo hace, es ignorante toda la vida.
Proverbio chino

Pues eso, lo cumplo. Y es que no me queda más remedio si quiero que esto salga bien, y que resulte agradable al lector. De nada sirve poner unas fotos si no digo nada de ellas, y siempre hago lo posible para tener la máxima información y que vosotros, queridos lectores, la tengáis a vuestra disposición. Aunque a veces fallo, pero hoy, no.

Lo que en estos momentos estás leyendo, no ha sido menos. Es más, ha sido casi una labor de investigación en toda regla. Investigación en la que he removido Roma con Santiago hasta, primero, reconocer a los que acompañaban a Dámaso en las imágenes. (Por cierto, soy torpe al extremo, no reconocí a El Calabrés, habiendo publicado de él recientemente –EL CALABRÉS, ¿LO HAN VISTO TOREAR?-) Para ello me valido de bastante gente que han ido aportando poco a poco la información necesaria hasta llegar a saber el nombre del torero que faltaba. Luego, sabiendo quienes son los tres novilleros y la plaza, ya solo falta intentar averiguar la fecha, cosa que ha sido algo complicado, puesto que los tres tuvieron varias novilladas en la misma plaza en poco tiempo. El caso es que al final se ha conseguido reunir todos los datos, e incluso, obtener la crónica del día, publicada por REVERTE en el desaparecido diario LA VOZ DE ALBACETE.

Desde estas líneas quiero dar las gracias a todos los que me han ayudado, tanto por Facebook, Twitter, WhatsApp, email,… como podéis ver los medios han sido casi todos los disponibles. Por ello empiezo por el primero que salió al quite Juan Roncero Oliver. Aconsejado por Juan, consulté al “Cossío de Albacete”, Jose Villena. La pista de la fecha aproximada me la dio, mi querido Jose Vicente Temes. También consulté a Marta González Tarruella, como ya sabréis, hija del maestro del temple Dámaso González, (Por cierto ¿habéis visitado su nuevo blog? Entre Toros y Caballos). Para terminar de rematar la faena, quiero dar las gracias especialmente a Graciano Jiménez, que ya sé que esto le encanta y disfruta, pero no deja de ser un detallazo el que fuera aposta al Ayuntamiento de Albacete y consultar en la hemeroteca, hasta dar con la fecha de las fotos. A todos vosotros GRACIAS.

Las fotografías corresponden al domingo 2 de junio de 1968. Fecha en el que montó un cartel formado por tres novilleros, que entonces estaban en alza. Dámaso González, que hasta hacía poco tiempo se había llamado Curro de Alba. Un desconocido y nuevo en esta plaza, Ricardo Pinturas. Y un destacado del publico albaceteño Paquito Montes “El Calabrés”. Los novillos correspondieron a la conocida ganadería albaceteña de Don Tomás Sánchez Cajo, del que espero hablar pronto por aquí. Lo curioso de este cartel, es que a la semana siguiente se repitió nuevamente el mismo cartel, incluyendo la ganadería, ¡cosas que pasan!

Torero
Paquito Montes "El Calabrés"
Bueno, la crónica de LA VOZ DE ALBACETE, comienza con un pequeño relato del autor de la misma, Reverte, comentando un hecho que le ocurre durante la tarde, y que es bastante curioso, original y divertido, pero este lo dejo para la semana próxima, puesto que en esta ya me he liado bastante y tampoco quiero hacerme pesado. Por lo que en esta primera entrega os muestro las fotos del un conocido en la Plaza de Toros de Albacete y su afición, Paquito Montes "El Calabrés", y su crónica.

Ya conocido por nuestro público, logró una faena valiente. Con el tercero, cuando empezó a llover. Resultó variada y hasta “orejable”, pues hubo petición cuando el novillo, con todo el estoque arriba, se echó; pero tuvo ánimos para levantarse, y El Calabrés empleó demasiado tiempo en descabellar, reduciéndose el premio a la vuelta. Y en el sexto el diluvio. 

Se forzó la marcha, antes de que el suelo se mojara demasiado y hubiera sus más y sus menos, y quien sabe si hubiéramos tenido que estar allí toda la tarde. 



Muy bien la presidencia, como también en su firmeza a continuar la lidia del segundo que el público pedía fuera sustituido por manso. El reglamento es el reglamento.



Pues bien, El Calabrés, que había dibujado unas verónicas muy bonitas y que había sido enganchado al dar un farol, se hartó de torear. Solo en medio del redondel. 


Los subalternos, cubiertos con los capotes; el graderío desierto y lloviendo a manta. Faena reposada, muy artística, con aguante y suavidad. Música, aplausos, en los redondos y de pecho con la diestra. Dos pinchazos, estocada, tres golpes con el descabello, nueva estocada. Y al final aplausos.
No os perdáis la próxima publicación, con el resto de las fotos, protagonizadas por Dámaso González y Ricardo Pinturas y lo que queda del reportaje que realizó Reverte para La Voz de Albacete, así como la anécdota que le ocurrió durante la corrida. 

¿Que opinas tú de la corrida de hoy?
¿Conoces a Reverte?