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viernes, 14 de agosto de 2015

UN EMPRESARIO CON UN PAR
Y FOTOS DE GABRIEL MOLINA CORTANDO UNA PATA

Hace ahora 100 años desde que la siguiente historia ocurriera en Albacete, precisamente para las fiestas del año 1915. Para entonces la Feria Taurina constaba de tan solo 3 festejos, de los que en principio se encargaría de gestionar el señor Calvo por acuerdo con el Ayuntamiento, cosa que al final no fue así. De lo ocurrido entonces la revista Palmas y Pitos publicaba lo que a continuación os muestro.
En la web http://feriadealbacetecentenario.es/, he encontrado estas hojas pertenecientes al programa de la Feria de Albacete de 1915, así como el cartel de dicho año.

LAS DE FERIA DE ALBACETE
Un paquete de Pineda

Bajo este título publica nuestro querido colega El Duende Taurino, de Valencia, lo siguiente:

Fuente: Wikipedia.
Cocherito de Bilbao hacia 1913.
«Público es en Valencia que el empresario señor Calvo se ha quedado en arriendo la plaza de toros de Albacete, y al presentar su programa al referido Ayuntamiento, se comprometió a celebrar tres corridas de toros, toreando en dos Vicente Pastor, en otras dos Belmonte, en una Cocherito y en otra Joselito.

Fuente: Wikipedia. Vicente Pastor.
El Ayuntamiento en cambio, le daría al señor Calvo como subvención 11.000 pesetas, cantidad que no es muy importante teniendo en cuenta la poca cabida de la plaza y la inseguridad del tiempo en Septiembre mes en que se verifican en Albacete las corridas anualmente. 

Firmado el compromiso, el señor Calvo comenzó sus gestiones, adquirió los toros y contrató a Pastor, Belmonte y Cocherito, sin que estos diestros exigieran más que el dinero que acostumbran a cobrar. 

Fuente: Wikipedia. Belmonte (a la derecha) posa junto a Joselito «El Gallo» en la Plaza de Murcia en abril de 1920.
Dirigióse el señor Calvo a don Manuel Pineda, apoderado de Joselito, y dicho señor le exigió para enviarle los contratos, que antes le comprara una corrida de Moreno Santamaría, de cuya ganadería es según se dice administrador, y que pagara por aquélla 9.000 pesetas, cantidad escandalosa verdaderamente por tratarse de una vacada de poco cartel, mansa y cuyas corridas siempre han sido pagadas todo lo más a 7.000 pesetas, y esto recomendándolas hace años el espada Antonio Fuentes, del cual fue también apoderado Pineda. 

El señor Calvo conferenció telefónicamente con don Manolito, como le llaman sus deudos y escasos amigos que tiene, pero todo fue inútil, pues el peor enemigo de todas las empresas le insistió al señor Calvo en que si no compraba la corrida de Moreno Santamaría por 9.000 pesetas no torearía Joselito en Albacete, y el señor Calvo le contestó en pocas palabras que no admitía tan cínico paquete, y que por lo tanto podía ir a paseo él y sus toros, arranque enérgico que de imitar otras muchas empresas, la soberbia y el orgullo del más soberbio y orgulloso de los apoderados se transformaría en mansedumbre. 

Como era condición imprescindible del Ayuntamiento de Albacete que Joselito había de figurar en el cartel, el señor Calvo telefoneó al Alcalde y a los ganaderos y matadores, notificándoles que renunciaba a dar las corridas. 

Fuente: Wikipedia.
Joselito fotografiado por
Diego Calvache.
Y he a aquí por qué a causa de una escandalosa imposición del descarado Pineda, su poderdante Joselito pierde una corrida que no puede torear en ninguna otra parte, y de paso se perjudica a toda una ciudad y a tres matadores más que nada tienen que ver con Pineda y con sus imposiciones inaguantables. 

Hacemos público este hecho para vergüenza de don Manolito, rogamos a todos nuestros queridos colegas de provincias que lo reproduzcan para que sepan cómo las gasta don Manolito, y como perjudica a Maravilla. 

Si la gran prensa hiciera público estos abusos, y si muchas empresas imitaran a las de Bilbao, Málaga, Badajoz y otras y al señor Calvo ¡cuánto ganaría la pureza de la fiesta nacional! 

Y si no, recuerden, la famosa corrida del día de San Pedro en Valencia con toros de Moreno Santamaría, impuesta también por don Manolito. 

Por cierto que hay que hacer constar otro hecho. La de Valencia costó 8.000 pesetas y por la de Albacete pide 9.000». 

UNO QUE DEJA DE SER GALLISTA. 
Fuente: Revista Palmas y Pitos, agosto de 1915.

Ahora es el turno de poner unas fotos de las nuestras. En esta ocasión de la Plaza de Toros de Casas Ibañez, municipio perteneciente, junto a otros 23, a la comarca La Manchuela y situada a unos 52 Km. de la provincia, Albacete. Estamos en el año 1958, vamos con ellas...

El novillero que estamos viendo es conocido por Gabriel Molina,
que fuera hijo del crítico taurino local Antonio Molina "Don Tono"
 Desde muy joven, Gabriel, hizo concebir muchas esperanzas
como torero a los aficionados.
 A pesar de actuar sin picadores en multitud de ocasiones
por toda España, inexplicablemente desapareció del mundo taurino.
 Terminada su faceta taurina, se preparó las oposiciones a Correos,
donde a trabajado hasta su jubilación.
 El joven Gabriel Molina posando junto a aficionados ibañeses.
Esta sería una tarde espectacular, tanto para los aficionado que acudieron a la Plaza, como para los novilleros, y en especial para Gabriel, que como podemos ver en las fotos cortaría una pata.
La pata es un trofeo que pasó de moda a finales de los años 60. Hasta entonces cortar a un toro los máximos trofeos, eran las dos orejas, el rabo y la pata.
Feliz semana a todos.

viernes, 7 de agosto de 2015

EL ORIGEN DEL SORTEO DE LOS TOROS
Y FOTOS DE 1958 EN LA PLAZA DE CASAS IBAÑEZ.

Como suele ser habitual en el blog, al no poder identificar los datos de las fotos que muestro, y por no ponerlas a "palo seco", de las curiosidades que encuentro os voy mostrando alguna. Aunque la de hoy quizás sea sabida por los grandes aficionados, seguro que otros muchos la desconocen. Pues, bien para recordar, bien para conocer, aquí tenéis EL ORIGEN DEL SORTEO DE LOS TOROS.

Fuente (El Ruedo, octubre de 1968)
UN RITO QUE NO CAMBIA.
Se dice que la Fiesta de los Toros es lenta en sus evoluciones, pero las tiene. La implantación del sorteo de los toros por Mazzantini, fue una de ellas. Y este rito se mantiene hasta hoy. Como pruebas esas dos fotos: una de los años idos, en la plaza vieja, en que el presidente señor Rocha, el empresario Retana y los banderilleros del cartel persiguen entre dos sombreros las jugarretas de la bravura y el peligro. La otra, de Castellón, año 1961, nos demuestra al Vito, banderillero de Litri, en busca del mejor lote, en presencia de don Livinio. Para los amantes de lo clásico, subrayaremos que antes de Mazzantini lo clásico era no sortear. Eso que los clasicistas vituperan ahora tan violentamente.
(Fotos Archivo El Ruedo.)
LOS DEMOCRÁTICOS SORTEOS.
Bien sabido es que fue don José Mazzantini, enlace de dos épocas taurinas, quien, enfrentándose con el poder de los ganaderos, que eran a la sazón la antítesis de los actuales, impuso el sorteo como una legítima aspiración de los matadores a despachar los toros que por él le correspondieran, no por la norma impuesta por aquéllos. La medida, contra lo que pueda suponerse, si tuvo partidarios no dejó de tener detractores, más considerables por su categoría que por su número.

El sorteo cayó bien entre el público; menos bien entre los toreros; mal y bien entre los críticos taurinos, que entablaron polémicas, y mal entre los ganaderos, que se resistían a no ser ellos quienes dispusieran el orden en que sus toros habían de lidiarse. La marquesa viuda de Saltillo dictó a su representante la siguiente condición: "Un encargado de la señora marquesa acompañará a los toros en el viaje y éste será el único que podrá designar el lugar en que cada toro ha de salir a ser lidiado." En una escritura del duque de Veragua se consigna esta cláusula: "Los seis toros se lidiarán juntos y en corrida entera, por el orden que S. E. designe por sí o por persona delegada al efecto." Y así hicieron los ganaderos importantes saliendo al paso del sistema del sorteo.

En cuanto a los empresarios, don José Arana no permitió que en su plaza de San Sebastián se estableciera la costumbre del sorteo, conducta que siguieron las Empresas de Sevilla y Bilbao. Carmena y Millán, de quien he recogido las precedentes citas, comprobó "de visu" cómo el 14 de agosto de 1898 se lidió una corrida en la primera de dichas plazas en el orden dispuesto por el ganadero señor Aleas. El alegato contra el sorteo del citado escritor taurino termina con las siguientes conclusiones: "1.ª Considero depresivo para un espada el pedir el sorteo de los toros, pues esto sólo puede significar "preocupación", por no llamarlo de otro modo. 2.ª Considero que el procedimiento del sorteo estropea y desluce la presentación de la corrida, y 3.ª me parece llegada la hora de que los ganaderos hagan valer su derecho para la designación del orden de lidia de sus toros, y que Empresas, público y Prensa ayuden a que se suprima esta novísima costumbre, que como he dicho antes, es perjudicial y depresiva para todos."

Al sorteo se le llamó por algunos democrático y hasta demagógico como se ha llamado siempre a todo lo que rompía o intentaba romper con antiguos privilegios, tantas veces de origen desconocida. Los ganaderos disponían el orden de lidia de sus toros ateniéndose a esta norma general: Echar en primer lugar el más grande y de más pitones; en quinto, el de mejor nota de clase y bravura, para que no se desmintiera, decían, lo de «no hay quinto malo», y en sexto, el más chico y desmedrado, para dar facilidades al último diestro llegado al escalafón.

La invención de Mazzantini, propuesta y defendida en "El Globo" por su cronista taurino, a la vez que apoderado de don Luis, que firmaba "Tío Capa", se debió fraguar entre ambos cansados de soportar cómo Mazzantini, el más antiguo por aquellos años —retirados ya Lagartijo y Fracuelo—, "tragaba" el toro más grande y mejor armado, mientras Guerrita, con quien compartiera tantas tardes, degustaba el seleccionado quinto, que solía ser un bombón. El democrático sorteo, que igualaba las posibilidades de los alternantes, fue un acierto que acabó por ser un precepto reglamentario. Pero como suele ocurrir con toda suerte de democracias, no tardaron en llegar las corruptelas y las componendas que convierten el sorteo en lo que quieren los toreros y los apoderados, según se dice. Pero no vaya a creerse que se trata de un vicio actual y exclusivo de ciertos diestros, sino que desde que se impuso, las componendas estuvieron, como están, a la orden del día. 
Escrito por Juan León para el
Semanario El Ruedo. 1 de octubre de 1968
Después de conocer o refrescar conceptos taurinos de otros tiempos, es momento de ver
LAS FOTOS DE HOY
Plaza de Toros de Casas Ibañez, año 1958. 
En las fotos de hoy no he conseguido averiguar en nombre del novillero.
La semana que viene, veremos a su compañero de cartel. A quien si he identificado.

viernes, 28 de marzo de 2014

AÑO 1959, NOVILLADA PARA GABRIEL MOLINA Y ANTOÑES

¿Como puede ser que no encuentre nada de él? ¡En algún sitio tiene que haber algo escrito de este novillero! En su época, y en especial en la Mancha, había sido muy conocido en su etapa novilleril, así como posteriormente, en su etapa de persona de confianza de la gran Maribel Atienzar.

Visto que nada encuentro de él, me pongo a buscar a su compañero de tarde, y mira tú por donde, ¡APARECE! y veo la evidencia, con razón no encuentro nada... ¡LE HAN CAMBIADO EL NOMBRE! En fin, ahora que ya tengo la crónica de la tarde, vamos a empezar a darle forma a la publicación de hoy, en la que las fotos que vamos a ver, son de las que más años tienen de entre los carretes que dispongo.

Domingo 3 de agosto de 1959, Plaza de Toros de Albacete. Se celebra una novillada de las llamadas "económicas" con reses procedentes de la Ganadería de Joaquín Rodriguez Babe, para los diestros Gabriel Molina y Antonio González Berruga "Antoñes", y precisamente con este último es con quien tenía el problema descrito anteriormente. Como muestra, fijaos en la crónica del diario ABC del martes siguiente a la novillada.
¡Lo nombran como "Antoñet"! ¡Manda huevos! como dijo alguien que conocemos. Pero no es solo aquí, ya que he mirado la crónica del semanario "El Ruedo" y estamos en las mismas. ¡Como lo iba a encontrar! Ahora solo me queda, que el próximo día que lo vea, le pregunte sobre el tema. ¿Tu conocías este dato? Gran persona Antoñes. Amable donde los haya, y querido, muy querido en el mundo taurino albaceteño, cosa que he podido ver personalmente, y que no es de extrañar. No hace mucho mi hermano me contaba que Antoñes, es un gran amigo de mi familia, de hecho, vivían puerta con puerta con mis padres, cosa que yo desconocía.

Pero no me desvío del tema que nos ocupa. La crónica ya la habréis leído en la imagen de arriba, por lo que no la voy a repetir, así pues vamos directos a las fotos, y de paso os cuento algo de los dos novilleros que nos ocupan. Los datos sobre ellos han sido recogidos del gran libro -casi una pequeña enciclopedia- HISTORIA TAURINA DE MUNERA, escrito por Graciano Jiménez Moreno. Si os gustan los toros, tenéis que conseguir este libro.

Refrescándose antes de la corrida.
Me mandan un correo para informar que el tercero por la izquierda es D. Antonio Molina, conocido como "Don Tono", crítico taurino, y hermano de Cándido Molina "Don Cándido", padre del novillero que hoy vemos, Gabriel Molina.

GABRIEL MOLINA

 Gabriel Molina, ya fallecido, era el hijo de Juan Molina "Don Cándido", un conocido crítico taurino.

 Tuvo unos inicios rutilantes de novillero sin caballos por toda España, pero se fue apagando poco a poco, entre otras cosas, porque los toros le dieron "caña".

 En el año 1961, Gabriel Molina, que cuenta con 18 años, decide aparcar el mundo taurino durante un tiempo y dedicarse a los estudios para el acceso al Cuerpo Técnico de Correos. Trabajando en ello al termino de su carrera taurina.

 Había participado en más de 50 novilladas, cortando 62 orejas, 15 rabos y 7 patas.

 Uno de sus mayores percances, lo sufrió en la Plaza de Toros de Munera el año 1949, apartándolo de los ruedos más de un mes.


ANTONIO GONZÁLEZ BERRUGA
"ANTOÑES"

 Antoñes ha tenido una dilatada carrera taurina, tanto en su etapa de novillero como de banderillero. Nació un martes 2 de enero de 1940 y con apenas 19 años, ya destacaba en los festejos locales.

 En mayo de 1967 se presenta ante la afición madrileña de Vista Alegre, repitiendo en otras dos ocasiones.

 Entre los años 1971 y 1995 se dedica a las banderillas.

 Como torero de plata, formó parte de la cuadrilla de Juan Martínez.

También formó parte de las cuadrillas de tres toreras, Rosarillo de Colombia, Carmen Murcia y de forma especial de la albaceteña Maribel Atienzar.

Aquí le vemos pasear los trofeos de la tarde, para después salir a hombros por la puerta grande.
¿Antoñes o Antoñet?, que más da. Empezó a vivir el toro a los 14 años. Aquellos tiempos no eran boyantes y tuvo que compaginar la afición al toro y el oficio de encofrador. A día de hoy, con 74 años, no deja de asistir a la Plaza de Toros de Albacete, siempre que hay algún tipo de festejo. ¡Lo lleva en la sangre!
Abajo lo podemos ver, apoyando a los jóvenes alumnos en unas recientes Clases Prácticas de la Escuela Taurina de Albacete.