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viernes, 4 de septiembre de 2015

FÚTBOL Y TOROS CON DI STÉFANO Y FOTOS EN LA DE HELLÍN

Hete aquí la que será la última publicación del blog antes de la Feria septembrina de Albacete. Pero no significa que me vaya a estar de manos cruzadas, no. A partir de ahora, y hasta que acaben las fiestas, intentaré cada día mostrar las fotos de la jornada anterior, en lo referente a lo ocurrido en la Plaza de Toros albaceteña, junto con algún dato y enlaces a los principales medios para que aparte de ver mis fotos, podáis leer las mejores crónicas taurinas. 

Ahora me voy, que tengo prisa. Es lo que tienen los días previos a la Feria, muchas prestezas para tenerlo todo a punto. Así pues, os dejo con una entrevista a un magnánimo del Fútbol y gran aficionado a los Toros, como lo fue Alfredo Di Stéfano, para después mostrar unas fotos en la Plaza de Toros de Hellín (Albacete).

Espero que os guste y… ¡NOS VEMOS POR LA FERIA!

DI STÉFANO, “los toros y el fútbol son perfectamente compatibles.”
“Me divierte muchísimo ver una corrida.”
“He toreado vaquillas infinidad de veces y no se me daba nada mal.”
Fuente de texto y fotos: El Ruedo, octubre 1975

El deporte no es en absoluto incompatible con la Fiesta Nacional. Lo estamos viendo semana tras semana en nuestras entrevistas con hombres del deporte. En esta ocasión le toca el turno al que ha sido el futbolista más completo que haya dado la historia del balón: Alfredo di Stéfano, "La Saeta Rubia", que en la actualidad lleva con mano firme la nave del Rayo Vallecano. Alfredo lo ha confesado en innumerables ocasiones: es un auténtico aficionado a los toros. 



- En 1948, en Colombia, cuando yo estaba en Millonarios, me aficioné de forma definitiva. Allí en la Plaza de Bogotá, vi de novilleros a Litri y a Julio Aparicio. Los sacaron en hombros, por la puerta grande, por la faena que hicieron. Y vi también a Arruza, a Dominguín... ¡"Ché", a todos los que iban allá! 



- ¿Qué le gusta más de la Fiesta? 
- No puedo escoger. Absolutamente todo. El ambiente, la impresionante muestra de color reinante, el tentadero de vaquillas, y el rejoneo, que me encanta, me entusiasma. 

- ¿Y qué faena le llena más? 
- No es en sí una parte, sino la faena entera. Para algunos, el toreo de capote representa más arte; para otros, la muleta manda y hay quien sabe apreciar la suerte de banderillas... El cénit de la faena dicen que es la suerte de matar. Y ocurre que hay alguno que se hincha de toro, se busca complicaciones y falla al final con la espada. Es la suerte suprema, y a ella hay que llegar con el toro bien llevado.

- ¿Le quitaría algo a la fiesta? 
- La suerte de varas. Mire, antiguamente, el toro entraba al caballo y lo derribaba. Mientras levantaban al noble bruto, el toro tenía un momento de respiro, de descanso en su acoso. Ahora, se estampan contra el peto una y otra vez, le hacen daño y no tienen tiempo posible de recuperación. 

- ¿Eran más bravas las reses tiempos atrás? 
- Yo no puedo remontarme mucho, porque no soy tan viejo, oiga. A lo mejor es que antes comían más, o lo piensos que les dan ahora no tienen tanto poder de alimentación... Hay una cosa y está clara: los toros no tienen resuello. Los que dicen esto son gente conocedora y tendrán sus razones. En la vida se dice que tiempos pasados fueron mejores. Ahora, como siempre, se vive del recuerdo. Unos más y otros menos. Y hay gente a la que se le ha parado el reloj. 

- ¿Se divierte, pues en los toros? 
- Muchísimo. Y me llena de gozo ver cortar una oreja. Me ocurre como en el fútbol. A mí no me aburre un partido de fútbol. Pero, insisto, pienso que le sobran puyazos, porque al recibir los que recibe el toro se cae y el público protesta. 

Hace poco que ha terminado el entrenamiento y está sudoroso. Se pasa la mano por la cara y dice: 
- ¿Sabe una cosa? Antonio Ordóñez me brindó un toro en una ocasión. Pero, no logro acordarme ahora dónde fue. Me emocionó mucho. 

- ¿Qué profesión es más sacrificada, la del torero o la del futbolista? 
—La del futbolista, desde luego. El torero necesita más arte" que físico, en tanto que el futbolista es al revés: más preparación física, que es donde basa su fuerza, su poder y, desde luego, su arte también. Pero cada uno, a su manera, tiene su arte. 

- ¿Cree en el enorme riesgo de los toreros? 
- Riesgo tienen que tener, porque no en vano pueden resultar cogidos de gravedad, y hasta morir, los toreros. Pero siempre está la picardía, la habilidad y el arte del torero para que el toro no le coja. 

- ¿Llegó a torear alguna vez? ¿Podría haber sido torero? 
- Sí, toreé en muchas ocasiones vaquillas. Y se me daba bastante bien. ¿Ser torero yo? No lo sé. No voy a volver a nacer de nuevo. 

- Y chillará usted y todo cuando va a la plaza... 
- No, no. Hay gente que a veces ni siquiera te deja ver la corrida, pero yo no chillo ni digo nada. Es la pasión, como en el fútbol y en demás facetas de la vida misma. 

- ¿Qué es más espectacular? 
- Ambas cosas. En una hay grandes faenas, y en otras patadas, buenos remates y goles. 
- Por último, Alfredo, ¿son compatibles toros y fútbol? 
- Totalmente. Cada espectáculo tiene su grandeza, su arte. En este caso ambas son espectaculares al cien por cien pero son distintas, por lo que no tienen que tener celos o envidias la una de la otra. Los aficionados son los mismos, son compatibles. Y tienen el privilegio de que pueden elegir. Hoy no van a los toros porque hay un buen partido; pero ayer si fueron porque el cartel taurino era superior al partido. Sí pueden elegir y eso es un privilegio. 


Y Alfredo, mientras imparte sus colosales enseñanzas futbolísticas, sigue yendo a los toros. Cuando puede, cuando una terna espectacular le atrae, allá va él con su mujer a la plaza. Es todo un aficionado.
Juan DE LA CALVA
Fotos: Trullo
El Ruedo, octubre 1975
Las fotos que hoy ves, corresponden a la Plaza de Toros de Hellín y según la información obtenida, pueden corresponder a una novillada celebrada en el año 1958, de la que por desgracia no he conseguido obtener más información.
 En la foto superior vemos a varios conocidos del toreo albaceteño, entre otros, El Barberillo (izq) y Junquera (drch).



Antonio González Berruga, más conocido como "Antoñés"




En esta imagen vemos a Antonio Andujar junto a los entonces dueños de la Plaza de Toros de Hellín.

Y con esto hemos llegado al final, pero solo por hoy. Yo voy a preparar mi traje de Manchego y me voy a la cabalgata y a la Feria, para mí, la mejor del Mundo. ¡Ah! y a los Toros, para poner aquí todos los días mis fotos de la jornada anterior y las mejores crónicas de la web. Nos vemos el día 9, hasta entonces...

viernes, 14 de agosto de 2015

UN EMPRESARIO CON UN PAR
Y FOTOS DE GABRIEL MOLINA CORTANDO UNA PATA

Hace ahora 100 años desde que la siguiente historia ocurriera en Albacete, precisamente para las fiestas del año 1915. Para entonces la Feria Taurina constaba de tan solo 3 festejos, de los que en principio se encargaría de gestionar el señor Calvo por acuerdo con el Ayuntamiento, cosa que al final no fue así. De lo ocurrido entonces la revista Palmas y Pitos publicaba lo que a continuación os muestro.
En la web http://feriadealbacetecentenario.es/, he encontrado estas hojas pertenecientes al programa de la Feria de Albacete de 1915, así como el cartel de dicho año.

LAS DE FERIA DE ALBACETE
Un paquete de Pineda

Bajo este título publica nuestro querido colega El Duende Taurino, de Valencia, lo siguiente:

Fuente: Wikipedia.
Cocherito de Bilbao hacia 1913.
«Público es en Valencia que el empresario señor Calvo se ha quedado en arriendo la plaza de toros de Albacete, y al presentar su programa al referido Ayuntamiento, se comprometió a celebrar tres corridas de toros, toreando en dos Vicente Pastor, en otras dos Belmonte, en una Cocherito y en otra Joselito.

Fuente: Wikipedia. Vicente Pastor.
El Ayuntamiento en cambio, le daría al señor Calvo como subvención 11.000 pesetas, cantidad que no es muy importante teniendo en cuenta la poca cabida de la plaza y la inseguridad del tiempo en Septiembre mes en que se verifican en Albacete las corridas anualmente. 

Firmado el compromiso, el señor Calvo comenzó sus gestiones, adquirió los toros y contrató a Pastor, Belmonte y Cocherito, sin que estos diestros exigieran más que el dinero que acostumbran a cobrar. 

Fuente: Wikipedia. Belmonte (a la derecha) posa junto a Joselito «El Gallo» en la Plaza de Murcia en abril de 1920.
Dirigióse el señor Calvo a don Manuel Pineda, apoderado de Joselito, y dicho señor le exigió para enviarle los contratos, que antes le comprara una corrida de Moreno Santamaría, de cuya ganadería es según se dice administrador, y que pagara por aquélla 9.000 pesetas, cantidad escandalosa verdaderamente por tratarse de una vacada de poco cartel, mansa y cuyas corridas siempre han sido pagadas todo lo más a 7.000 pesetas, y esto recomendándolas hace años el espada Antonio Fuentes, del cual fue también apoderado Pineda. 

El señor Calvo conferenció telefónicamente con don Manolito, como le llaman sus deudos y escasos amigos que tiene, pero todo fue inútil, pues el peor enemigo de todas las empresas le insistió al señor Calvo en que si no compraba la corrida de Moreno Santamaría por 9.000 pesetas no torearía Joselito en Albacete, y el señor Calvo le contestó en pocas palabras que no admitía tan cínico paquete, y que por lo tanto podía ir a paseo él y sus toros, arranque enérgico que de imitar otras muchas empresas, la soberbia y el orgullo del más soberbio y orgulloso de los apoderados se transformaría en mansedumbre. 

Como era condición imprescindible del Ayuntamiento de Albacete que Joselito había de figurar en el cartel, el señor Calvo telefoneó al Alcalde y a los ganaderos y matadores, notificándoles que renunciaba a dar las corridas. 

Fuente: Wikipedia.
Joselito fotografiado por
Diego Calvache.
Y he a aquí por qué a causa de una escandalosa imposición del descarado Pineda, su poderdante Joselito pierde una corrida que no puede torear en ninguna otra parte, y de paso se perjudica a toda una ciudad y a tres matadores más que nada tienen que ver con Pineda y con sus imposiciones inaguantables. 

Hacemos público este hecho para vergüenza de don Manolito, rogamos a todos nuestros queridos colegas de provincias que lo reproduzcan para que sepan cómo las gasta don Manolito, y como perjudica a Maravilla. 

Si la gran prensa hiciera público estos abusos, y si muchas empresas imitaran a las de Bilbao, Málaga, Badajoz y otras y al señor Calvo ¡cuánto ganaría la pureza de la fiesta nacional! 

Y si no, recuerden, la famosa corrida del día de San Pedro en Valencia con toros de Moreno Santamaría, impuesta también por don Manolito. 

Por cierto que hay que hacer constar otro hecho. La de Valencia costó 8.000 pesetas y por la de Albacete pide 9.000». 

UNO QUE DEJA DE SER GALLISTA. 
Fuente: Revista Palmas y Pitos, agosto de 1915.

Ahora es el turno de poner unas fotos de las nuestras. En esta ocasión de la Plaza de Toros de Casas Ibañez, municipio perteneciente, junto a otros 23, a la comarca La Manchuela y situada a unos 52 Km. de la provincia, Albacete. Estamos en el año 1958, vamos con ellas...

El novillero que estamos viendo es conocido por Gabriel Molina,
que fuera hijo del crítico taurino local Antonio Molina "Don Tono"
 Desde muy joven, Gabriel, hizo concebir muchas esperanzas
como torero a los aficionados.
 A pesar de actuar sin picadores en multitud de ocasiones
por toda España, inexplicablemente desapareció del mundo taurino.
 Terminada su faceta taurina, se preparó las oposiciones a Correos,
donde a trabajado hasta su jubilación.
 El joven Gabriel Molina posando junto a aficionados ibañeses.
Esta sería una tarde espectacular, tanto para los aficionado que acudieron a la Plaza, como para los novilleros, y en especial para Gabriel, que como podemos ver en las fotos cortaría una pata.
La pata es un trofeo que pasó de moda a finales de los años 60. Hasta entonces cortar a un toro los máximos trofeos, eran las dos orejas, el rabo y la pata.
Feliz semana a todos.

viernes, 7 de agosto de 2015

EL ORIGEN DEL SORTEO DE LOS TOROS
Y FOTOS DE 1958 EN LA PLAZA DE CASAS IBAÑEZ.

Como suele ser habitual en el blog, al no poder identificar los datos de las fotos que muestro, y por no ponerlas a "palo seco", de las curiosidades que encuentro os voy mostrando alguna. Aunque la de hoy quizás sea sabida por los grandes aficionados, seguro que otros muchos la desconocen. Pues, bien para recordar, bien para conocer, aquí tenéis EL ORIGEN DEL SORTEO DE LOS TOROS.

Fuente (El Ruedo, octubre de 1968)
UN RITO QUE NO CAMBIA.
Se dice que la Fiesta de los Toros es lenta en sus evoluciones, pero las tiene. La implantación del sorteo de los toros por Mazzantini, fue una de ellas. Y este rito se mantiene hasta hoy. Como pruebas esas dos fotos: una de los años idos, en la plaza vieja, en que el presidente señor Rocha, el empresario Retana y los banderilleros del cartel persiguen entre dos sombreros las jugarretas de la bravura y el peligro. La otra, de Castellón, año 1961, nos demuestra al Vito, banderillero de Litri, en busca del mejor lote, en presencia de don Livinio. Para los amantes de lo clásico, subrayaremos que antes de Mazzantini lo clásico era no sortear. Eso que los clasicistas vituperan ahora tan violentamente.
(Fotos Archivo El Ruedo.)
LOS DEMOCRÁTICOS SORTEOS.
Bien sabido es que fue don José Mazzantini, enlace de dos épocas taurinas, quien, enfrentándose con el poder de los ganaderos, que eran a la sazón la antítesis de los actuales, impuso el sorteo como una legítima aspiración de los matadores a despachar los toros que por él le correspondieran, no por la norma impuesta por aquéllos. La medida, contra lo que pueda suponerse, si tuvo partidarios no dejó de tener detractores, más considerables por su categoría que por su número.

El sorteo cayó bien entre el público; menos bien entre los toreros; mal y bien entre los críticos taurinos, que entablaron polémicas, y mal entre los ganaderos, que se resistían a no ser ellos quienes dispusieran el orden en que sus toros habían de lidiarse. La marquesa viuda de Saltillo dictó a su representante la siguiente condición: "Un encargado de la señora marquesa acompañará a los toros en el viaje y éste será el único que podrá designar el lugar en que cada toro ha de salir a ser lidiado." En una escritura del duque de Veragua se consigna esta cláusula: "Los seis toros se lidiarán juntos y en corrida entera, por el orden que S. E. designe por sí o por persona delegada al efecto." Y así hicieron los ganaderos importantes saliendo al paso del sistema del sorteo.

En cuanto a los empresarios, don José Arana no permitió que en su plaza de San Sebastián se estableciera la costumbre del sorteo, conducta que siguieron las Empresas de Sevilla y Bilbao. Carmena y Millán, de quien he recogido las precedentes citas, comprobó "de visu" cómo el 14 de agosto de 1898 se lidió una corrida en la primera de dichas plazas en el orden dispuesto por el ganadero señor Aleas. El alegato contra el sorteo del citado escritor taurino termina con las siguientes conclusiones: "1.ª Considero depresivo para un espada el pedir el sorteo de los toros, pues esto sólo puede significar "preocupación", por no llamarlo de otro modo. 2.ª Considero que el procedimiento del sorteo estropea y desluce la presentación de la corrida, y 3.ª me parece llegada la hora de que los ganaderos hagan valer su derecho para la designación del orden de lidia de sus toros, y que Empresas, público y Prensa ayuden a que se suprima esta novísima costumbre, que como he dicho antes, es perjudicial y depresiva para todos."

Al sorteo se le llamó por algunos democrático y hasta demagógico como se ha llamado siempre a todo lo que rompía o intentaba romper con antiguos privilegios, tantas veces de origen desconocida. Los ganaderos disponían el orden de lidia de sus toros ateniéndose a esta norma general: Echar en primer lugar el más grande y de más pitones; en quinto, el de mejor nota de clase y bravura, para que no se desmintiera, decían, lo de «no hay quinto malo», y en sexto, el más chico y desmedrado, para dar facilidades al último diestro llegado al escalafón.

La invención de Mazzantini, propuesta y defendida en "El Globo" por su cronista taurino, a la vez que apoderado de don Luis, que firmaba "Tío Capa", se debió fraguar entre ambos cansados de soportar cómo Mazzantini, el más antiguo por aquellos años —retirados ya Lagartijo y Fracuelo—, "tragaba" el toro más grande y mejor armado, mientras Guerrita, con quien compartiera tantas tardes, degustaba el seleccionado quinto, que solía ser un bombón. El democrático sorteo, que igualaba las posibilidades de los alternantes, fue un acierto que acabó por ser un precepto reglamentario. Pero como suele ocurrir con toda suerte de democracias, no tardaron en llegar las corruptelas y las componendas que convierten el sorteo en lo que quieren los toreros y los apoderados, según se dice. Pero no vaya a creerse que se trata de un vicio actual y exclusivo de ciertos diestros, sino que desde que se impuso, las componendas estuvieron, como están, a la orden del día. 
Escrito por Juan León para el
Semanario El Ruedo. 1 de octubre de 1968
Después de conocer o refrescar conceptos taurinos de otros tiempos, es momento de ver
LAS FOTOS DE HOY
Plaza de Toros de Casas Ibañez, año 1958. 
En las fotos de hoy no he conseguido averiguar en nombre del novillero.
La semana que viene, veremos a su compañero de cartel. A quien si he identificado.